La canarinha se despidió de Brasil con una fiesta en Maracaná ante Panamá. La selección de Carlo Ancelotti venció por 6-2.
Con Neymar en el banquillo -a pesar de su lesión- y un Maracaná abarrotado para despedir a la canarinha. Brasil se propuso vivir una fiesta en Río de Janeiro antes de viajar a Estados Unidos, y los pupilos de Carlo Ancelotti no decepcionaron ante Panamá. En un enfrentamiento reñido durante los primeros 45 minutos, fueron los movimientos desde el banquillo los que detonaron un amistoso que acabó con un abultado 6-2.