Menos de un año después de su despedida de Segunda División, el Tenerife está de vuelta. La inesperada derrota del Celta Fortuna ante el Osasuna Promesas adelantó la fiesta en un Heliodoro con más de 20.000 almas que celebraron por todo lo alto.
La derrota del Celta Fortuna permite que los blanquiazules consumen el ascenso a Segunda División antes de jugar contra el Barakaldo, al que después ganaron 2-0. La isla explota de felicidad.