Fue un espectáculo a la altura de la cima de la Serie A. Los giallorossi dominaron el primer tiempo con un doblete de Koné, pero Lautaro permitió a su equipo realizar una remontada más.
Duelo por la cima. El Roma-Inter en el Estadio Olímpico ya era el partido más esperado, el que valía —aunque la Serie A aún está en sus inicios— no solo el liderazgo de la tabla, sino también la constatación de una supremacía, de una impronta, de la capacidad de determinar cuál es el equipo a batir. La respuesta no ha llegado; lo único que se sabe es que se asistió a un partido en el que la Roma ha sabido imponer su juego y los nerazzurri han demostrado tener un alma inmortal. Roma e Inter, dos cargos máximos de la liga italiana.