El Fulham consiguió su segunda victoria consecutiva para alejarse de la zona de descenso y rebajar la presión sobre el entrenador español.

Fue una tarde otoñal, fría y pasada por agua. Mejor recogerse en casa que corretear sobre el césped tratando de meter la pelota en la portería contraria. O esa fue la sensación que tanto Coventry City como Fulham dieron el sábado por la tarde en su encuentro correspondiente a la octava jornada de la Premier League. Los londinenses llegaban después de sumar su primera victoria del curso, el pasado fin de semana contra el Hull, pero con su entrenador bajo presión después de tan solo siete jornadas. En la octava ganó algo más de tiempo, una moneda con valor en el mundo del fútbol. Un tanto de Bobb en el ’80 dio los puntos a los cottagers.

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