El técnico sevillista reconoce que su equipo mereció perder pero que la acción clave del gol fue pitada injustamente, igual que la semana pasada.
Resumen: “Siempre que pierdes es amargo. Jugamos bien la primera parte pero nos faltó hacer más daño, había que tener más colmillo y más ganas de hacer daño. Veníamos al campo de un rival de Europa League pero la segunda parte no me ha gustado. Ellos tienen mucha calidad y si te tienes que defender todo el rato, te hacen daño”.