No está siendo el año del hispano-dominicano. Después de ser castigado por Coudet por un acto de desacato en la víspera del Alavés-Sevilla de Copa, llevaba tres meses sin ir convocado con el equipo. Entrenaba con sus compañeros para evitar una respuesta de la AFE por posible marginación. En parecida situación estaba Nikola Maras, actualmente cedido por el Alavés en el Mirandés.
Pero Quique Sánchez Flores ya adelantó en la previa del viernes que quería contar con todos sus efectivos. Que iba a hablar con el futbolista y que trataría de integrarlo de nuevo. En la convocatoria del madrileño hubo dudas hasta el mismo domingo por la mañana. Aunque el punta entró en la lista definitiva y además jugó bastantes minutos para lo que estaba acostumbrado.
El colegiado dio 9 minutos de descuento, por lo que Mariano estuvo 16 minutos sobre el terreno de juego de Mestalla. Pudo hacer el 1-3 en el minuto 85 y se hizo un lío con el balón en sus pies. En un tres contra dos posterior tampoco vio a sus compañeros y se empeñó en rematar él. Al final, dos ocasiones claras falladas. En el 90 empató el Valencia y en el 98, hizo el 3-2 definitivo. La herida de la remontada levantina dejó más en evidencia la mala actuación del delantero.
Su último partido fue el 2 de diciembre en Copa del Rey ante el Portugalete. Luego, el 16 de ese mes, llegó el altercado con el entrenador argentino. Se percató de que no sería titular contra el Sevilla y, junto a Diarra, abandonó el entrenamiento. El Chacho Coudet lo condenó, el club lo intentó rehabilitar y Quique Sánchez Flores le dio la alternativa, por fin, ante el Valencia. Lo normal es que siga teniendo oportunidades pero, obviamente, con la dura competencia de Boyé, Toni Martínez, Diabate y el joven Aitor Mañas.
Fuente AS