El delantero iguala un registro que solo habían conseguido Jairzinho, Romário, Ronaldo y Rivaldo... y ya persigue otro reservado a las mayores leyendas de los Mundiales
Brasil ya no mira a Vinicius con la misma mirada. Durante años fue el jugador al que se le pedía demostrar con la selección todo lo que hacía cada semana en el Real Madrid. Una deuda pendiente que la está saldando de golpe en este Mundial. No solo por sus cuatro goles o por su candidatura al máximo goleador del torneo. Sobre todo, porque por primera vez los números le han abierto la puerta del club más exclusivo del fútbol brasileño.