El delantero croata admite el roce milimétrico que anuló el polémico 2-2; Modric y Dalic cargan contra el VAR: “No vino para esto”. La prensa portuguesa lo resumió con tres palabras: “Foi por um triz”. La FIFA: “Se demostró que hubo contacto”.

El fútbol moderno ya no se decide por centímetros. A veces basta un mechón de pelo, como pudo apreciarse en este Mundial. Igor Matanovic, protagonista involuntario de la gran polémica del pase a octavos de final de Portugal ante Croacia, confirmó con honestidad lo que la tecnología ya había dictaminado: rozó el balón con el pelo y activó el fuera de juego de Mario Pasalic. “Sentí un pequeño contacto con el pelo. En el campo me pareció nada, pero la tecnología hoy ha estado en mi contra”, confesó resignado. El balón con tecnología de chip conectado directamente al videoarbitraje se estrenó en Qatar y en este se ha perfeccionado con ligeras mejores como la integración de la Inteligencia Artificial.