El francés fue titular en el tercer amistoso de la pretemporada. Su partido volvió a dejar en evidencia el mal tramo futbolístico que atraviesa. Mala imagen, pese a dar una asistencia.

A lo largo de la historia se ha visto cómo jugadores que no han estado a su máximo nivel durante una temporada, sufren una metamorfosis al comienzo de la siguiente. Pero el arranque invita a pensar que no será el caso de Camavinga (23 años). El francés, que sufrió el varapalo de quedarse fuera del Mundial debido a su mal curso, ha estado trabajando durante el verano para llegar a la pretemporada en la mejor condición posible. Sin embargo, 90’ frente a la Fiorentina -además de más de dos horas ante Alcorcón y el Leganés- han bastado para ver que sigue sin dar un golpe sobre la mesa.

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