El título mundial hizo olvidar un pésimo año con el Athletic. Ahora tiene el reto de despegar al fin en su club.

Una estrella de campeón del mundo en el pecho lo cubre todo de felicidad. Y entierra cualquier amargura. También una temporada gris, como la de Nico Williams, del que todos recordarán en 2026 que dio el pase para la eternidad para el gol de Torres y no sus padecimientos con el Athletic. Así es, no fue la pasada una campaña fácil para el extremo, y tampoco es que en la anterior, la 2024-25, la que siguió a su explosión como estrella en la Eurocopa, echara cohetes.

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