Messi se retira de la selección argentina con dos asistencias y un gol en una noche tremendamente emotiva. Se va con cuatro títulos, 208 partidos, 126 goles y 70 asistencias.

Un día contará la leyenda que Messi dejó Argentina para siempre, que su sangre albiceleste paró de brotar, que la ’10′ que lució por más de dos décadas ya está huérfana y vacía. Un día entenderá el fútbol -esa religión de entusiastas que traspasa fronteras- que Messi se fue para no volver, que su zurda quedó aparcada en una vitrina de diamantes, que no hubo más Mundiales, más Copas América, más Leo defendiendo a su país, a su gente, a su amado deporte, al de todos nosotros.

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