Un estudio publicado este martes por el Listín Diario reveló que el 18% de los futbolistas inscritos en la Liga Dominicana de Fútbol (LDF) son extranjeros: 43 foráneos entre un máximo potencial de 240 jugadores, en ocho planteles de 30 futbolistas cada uno, con datos suministrados por directivos de la propia liga.
Colombia es, por amplio margen, el país que más talento exporta a la LDF: 28 jugadores con presencia en casi todos los clubes del torneo. Le sigue Haití con seis futbolistas, mientras que Venezuela, Argentina y Uruguay aportan dos cada uno. Cuba, España, Estados Unidos y Puerto Rico completan el mapa con un representante cada uno.
El reparto por equipos muestra realidades distintas. Cibao FC cuenta con seis foráneos y además un técnico haitiano, Junior Scheldeur. Delfines del Este apuesta todo a un contingente de seis colombianos, mientras que Moca FC combina cuatro cafeteros con un argentino y un venezolano.
Salcedo FC mezcla dos haitianos con cuatro colombianos; Atlético Vega Real tiene mayoría haitiana con el añadido de un colombiano y un español; Atlántico FC suma cuatro colombianos; y O&M FC completa su cupo con cinco extranjeros. La nómina más diversa es la de Jarabacoa FC: un argentino, un estadounidense, dos colombianos, un venezolano y un puertorriqueño.
La influencia foránea no se queda en el césped: también llega a los banquillos. Cuatro de los ocho técnicos de la liga son extranjeros: Scheldeur, Barbadilla, Guell y Urán.
El reglamento de la LDF permite un máximo de seis refuerzos extranjeros por club en plantillas de 30 jugadores, una fórmula que busca equilibrar el nivel competitivo con el desarrollo del talento local.
El dato llega con el Apertura 2026-2027 en su fase decisiva —Salcedo invicto en 13 jornadas y Moca a las puertas de las semifinales— y confirma a la LDF como un destino cada vez más atractivo para el futbolista sudamericano y caribeño. La pregunta de fondo que queda sobre la mesa es cómo convertir esa vitrina en más minutos y mayor proyección para el jugador dominicano.